Nina Luciani, estudiante de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario e integrante del Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior (OCIPEx), conversó con el equipo de “El Mero Fondo” sobre la reciente llegada masiva de migrantes a Ceuta y las tensiones políticas que se esconden detrás de las imágenes que recorrieron el mundo.
Durante la entrevista, Luciani explicó la particular ubicación de Ceuta: se trata de una ciudad española situada en el norte de África, sobre la frontera con Marruecos, y constituye, junto con Melilla, una de las únicas fronteras terrestres entre la Unión Europea y el continente africano. Esta condición hace que el territorio reúna simultáneamente dimensiones españolas, europeas, migratorias y geopolíticas.
La conversación permitió analizar las relaciones entre España y Marruecos, países que mantienen una cooperación estratégica en materia de seguridad, comercio y control fronterizo. Según explicó Luciani, esa dependencia también le otorga a Marruecos capacidad para ejercer presión sobre Madrid. Como antecedente, recordó la crisis de 2021, cuando las autoridades marroquíes relajaron sus controles fronterizos en medio de un conflicto diplomático provocado por la atención médica que España le brindó a Brahim Ghali, líder del Frente Polisario.
La disputa por el Sahara Occidental también forman parte del trasfondo. Luciani señaló que el acercamiento español al plan de autonomía para la región, respaldado por Argelia, deterioró sus vínculos con Marruecos. País que reclama para si la soberania sobre el Sahara Occidental. Sin embargo, aclaró que este contexto no alcanza para afirmar que la nueva crisis haya sido provocada deliberadamente por Marruecos como represalia.
Otro de los ejes fue la situación de las decenas de miles de personas que atravesaron la frontera y el desborde de los dispositivos de recepción en Ceuta. La entrevistada advirtió que el tratamiento exclusivamente securitario de estos acontecimientos puede relegar sus causas sociales y humanitarias, además de convertir a las personas migrantes en una masa despersonalizada.
“Si solamente reducimos esto a hablar de una avalancha, de una invasión, de una amenaza o de una crisis migratoria, podemos terminar convirtiendo a miles de personas diferentes en una masa única, deshumanizandola”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que los medios deben informar sobre la gestión fronteriza, las redes de tráfico y las decisiones gubernamentales, pero sin deshumanizar a quienes migran.
Finalmente, Luciani alertó sobre el crecimiento de los mensajes racistas y xenófobos en las redes sociales y sobre la utilización política de la migración por parte de sectores de la derecha española. También invitó a conocer TEG Política Internacional, el programa de streaming producido por estudiantes de la Universidad Nacional de Rosario, que se transmite en Youtube a través del canal MisticaTV, y el trabajo de los diferentes grupos de investigación de OCIPEx.

