Nina Luciani, especialista en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario e integrante del Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior (OCIPEx), volvió a conversar con El Mero Fondo para analizar el escenario político de Brasil en la recta final hacia las elecciones generales. El primer turno se realizará este domingo 4 de octubre y, si ningún candidato alcanza los votos necesarios, el balotaje será el 25 del mismo mes.
La disputa presidencial llega abierta. Los últimos sondeos ubican a Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como los principales competidores, mientras que distintas mediciones muestran diferencias estrechas y escenarios de empate técnico en una eventual segunda vuelta. Luciani planteó durante la entrevista que la distancia puede achicarse todavía más en un balotaje: “Pueden llegar prácticamente empatados, pero más que nada pensándolo en un futuro balotaje”.
Uno de los puntos de la charla fue el crecimiento de Flávio Bolsonaro y la concentración del voto contrario al Partido de los Trabajadores. Para Luciani, una parte importante de ese avance responde a la posibilidad de reunir en segunda vuelta a sectores que hoy aparecen distribuidos entre distintas candidaturas de derecha y centroderecha. Sin embargo, advirtió que ese traspaso no puede darse por descontado: “Hay votantes que eligieron otras oposiciones justamente para escapar de esa polarización”.
En ese escenario también aparece Augusto Cury, candidato de Avante, escritor y psiquiatra que llegó a la elección sin una trayectoria previa en la política profesional. Luciani destacó su capacidad para captar sectores de centroderecha moderada, antiguos votantes de Lula y electores sin una identificación partidaria fuerte. Los sondeos de los últimos días lo ubican lejos de Lula y Bolsonaro en primera vuelta, aunque con niveles de apoyo que pueden adquirir importancia en una elección ajustada.
La especialista también puso el foco en el “Centrão”, el heterogéneo conjunto de fuerzas que suele ocupar un lugar determinante en el Congreso brasileño. Según explicó, su respaldo puede aportar estructura política a una candidatura, pero eso no significa que sus votantes acompañen automáticamente las decisiones de sus dirigentes. “Una cosa es que los dirigentes apoyen a un candidato y otra que todos sus votantes hagan lo mismo”, señaló.
Por eso, la elección no se agota en la carrera presidencial. Brasil también renovará diputados, senadores y gobiernos estaduales, y la composición que surja de las urnas condicionará la capacidad de acción del próximo mandatario. “La elección legislativa es fundamental para saber con qué margen de gobernabilidad contará el próximo presidente”, sostuvo Luciani, al remarcar que quien llegue al Palacio del Planalto deberá construir acuerdos parlamentarios.
Otro de los ejes fue la dimensión internacional de la elección. Luciani contrapuso una orientación de Lula centrada en el fortalecimiento del Mercosur, los BRICS, la diversificación de socios y una mayor autonomía diplomática, con una eventual presidencia de Flávio Bolsonaro más cercana a la política exterior de Donald Trump. Desde esa perspectiva, remarcó que lo que ocurra en Brasil excederá sus fronteras: “El resultado brasileño puede tener consecuencias sobre el equilibrio político y, obviamente, diplomático de toda Sudamérica, haciendo foco en lo que vendría siendo el Mercosur”.
Consultada específicamente por la Argentina, Luciani consideró que un eventual gobierno de Bolsonaro tendría mayor afinidad política con la orientación internacional de Javier Milei, aunque cuestionó que ese alineamiento resulte beneficioso para el conjunto del país. También destacó la importancia que, desde su mirada, tiene la continuidad de ámbitos regionales como el Mercosur para los intereses argentinos.
Durante el cierre, Luciani planteó como escenario posible que la elección presidencial se defina en segunda vuelta, aunque remarcó durante toda la conversación el nivel de paridad y la dificultad de anticipar cómo se redistribuirán los votos después del domingo. Los relevamientos publicados en los días previos muestran justamente una competencia estrecha entre Lula y Flávio Bolsonaro y diferencias entre los distintos institutos, por lo que las mediciones deben leerse dentro de sus respectivos márgenes de error y no como una predicción del resultado.
Antes de despedirse, la integrante de OCIPEx invitó a participar de una actividad sobre las elecciones brasileñas que se realizará este sábado 3 de octubre a las 11.30 en el Centro Cultural Carpani. La jornada contará con exposiciones de Jorge Goop, Merlina Franciosi y Eduardo Gerstner, mientras que Luciani estará a cargo de la moderación.
Link de la actividad: https://www.instagram.com/p/Ddmj4QmSKrP/?utm_source=ig_web_button_share_sheet

