Matías Muraca, abogado, magíster en Sociología y Política y doctor en Ciencias Sociales, pasó por El Mero Fondo para conversar sobre el presente del Partido Intransigente, el relanzamiento del espacio en la Ciudad de Buenos Aires y los desafíos de construir una alternativa política frente al desgaste del modelo porteño gobernado por el PRO.
La entrevista tuvo como punto de partida el acto por el 54° aniversario de la fundación del PI, realizado en la sede histórica de Avenida Belgrano 1936, que volvió a abrir sus puertas luego de una puesta en valor. La jornada reunió a referentes nacionales, provinciales y porteños del partido, junto a militantes, simpatizantes, dirigentes territoriales y representantes sindicales.
Durante la charla, Muraca destacó que el PI atraviesa un proceso de reconstrucción política y organizativa, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires. En ese marco, planteó que el partido no busca volver desde la nostalgia, sino recuperar una tradición democrática, popular y transformadora para intervenir en los debates actuales.
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la situación de la Capital Federal. Muraca cuestionó el ciclo de gobiernos del PRO y sostuvo que, después de dos décadas de gestión, la Ciudad atraviesa un proceso de deterioro urbano, pérdida de espacios verdes, privatización del uso del suelo y debilitamiento de su vida comunitaria. En esa línea, afirmó que el desafío es “recuperar la ciudad de quienes nos están robando una forma de vivirla”.
El dirigente también marcó la necesidad de construir una propuesta política capaz de ir más allá de la mera administración. Desde su mirada, la política porteña necesita recuperar imaginación, proyecto y capacidad de futuro. Para Muraca, el PI puede ocupar un lugar en ese escenario si logra transformarse en una ilusión colectiva, capaz de convocar a quienes no se sienten representados por las opciones existentes.
La entrevista combinó el balance histórico del Partido Intransigente con una lectura crítica del presente. Muraca reivindicó la potencia de una fuerza con raíces democráticas y progresistas, pero insistió en que el desafío actual no es repetir fórmulas del pasado, sino construir una herramienta política nueva para discutir cómo se vive, se habita y se gobierna la Ciudad.

